La presencia de Dios
Tras enterarse de la muerte del Bautista, Jesús marcha a un lugar desierto. Su soledad voluntaria se ve interrumpida por una multitud que le sigue, atraída por sus milagrosDespués de hacer hablar a los mudos, sanar a los lisiados y andar a los tullidos, Jesús se compadece de todos ellos, ...

























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Bendito sea Dios