Pluralismo

Por fin Beatriz Tejero, concejala de Vox en Leganés, va a ver discutida su moción para retirar el busto del Che Guevara de una plaza de su ciudad, o al menos que la acompañe una placa en memoria de sus víctimas (entre ellos múltiples homosexuales: el Che era particularmente cruel en este punto). Ha hecho falta que el PP se rompa y que el centro derecha pierda el poder en nuestro país para que Beatriz Tejero, arquitecta, antigua concejal de Obras y ex secretaria general del PP local, vea cumplida su solicitud. Habrá quien piense, en la derecha clásica, que ha valido la pena resistir hasta aquí. Está en su derecho, por supuesto.

El peculiar pleno de ayer en la Asamblea de Madrid permite albergar alguna esperanza de que los problemas del centro derecha empiezan a encauzarse. Los tres dirigentes realizaron discursos importantes y, como si hubiera habido un reparto previo de papeles (que no lo hubo, evidentemente), cada uno enfocó el suyo en un aspecto específico. Díaz Ayuso en la necesidad de llegar a un acuerdo, Aguado en las diferencias con una izquierda fanatizada, y Monasterio en el derecho a defender opiniones propias y a que estas sean escuchadas en una acción de gobierno para la que el grupo de Monasterio es imprescindible.

En el fondo, las tres intervenciones giraron en torno a tres motivos que constituyen la clave de la política madrileña, y nacional: la prosperidad, la libertad y Madrid, que es aquí el signo por el que se manifiesta España y el interés nacional. Y lo que se percibió muy bien es que si los tres partidos dejaran de contemplarse a sí mismos a través de la imagen que de ellos elabora y proyecta una izquierda acostumbrada al monopolio ideológico, aquello que parece imposible, es decir el pacto, resultará, aunque difícil, posible.

Para ello, es crucial empezar a tomar en serio la idea de que la tolerancia no consiste en celebrar, estúpidamente, que los demás piensan como yo, o en el mismo marco conceptual en el que yo me muevo. Al revés, la tolerancia, y el pluralismo, consisten en aceptar que existen formas distintas de pensar, encuadradas además en mundos –intelectuales, ideológicos y emocionales- diferentes y contradictorios. Si el PP, C’s y VOX llegan a un pacto, tal vez hayan empezado a abrir una nueva etapa en la política española.

La Razón, 11-07-19