Diversión y bel canto. Una ópera de Manuel García

La Fundación Juan March y el Teatro de la Zarzuela prosiguen la recuperación de las óperas de salón del gran Manuel García. (1775-1832). El compositor, cantante y pedagogo español las escribió en París, al final de su vida. Estaban destinadas al entretenimiento social (una sofisticación inconcebible hoy en día), pero también, porque Garcia no daba puntada sin hilo, a la exhibición de los alumnos del maestro. Se funden así, de forma muy rossiniana, dos propósitos: la diversión, es decir el mandato inviolable de no aburrir al personal (concepto olvidado en los pedantes teatros de ópera actual) y el dominio absoluto de la técnica belcantista.

Il finto sordo (“El falso sordo”) la última de las obras de este género que compuso García, reúne las dos características. Es una ópera bufa, con un argumento trillado pero ingenioso y eficaz: el de una muchacha enamorada de un joven militar pero obligada por su padre a casarse con un viejo rico. También constituye todo un reto para los actores cantantes, de los que exige un dominio perfecto de la respiración, legado, emisión, agilidades, conjunción e incluso –otra costumbre perdida, salvo en los especialistas- improvisación y creatividad, algo a lo que el García pedagogo daba una importancia primordial. Por eso una obra aparentemente menor exige cantantes de primera fila.

Así se cumplió en el rescate de esta obra maestra, con un reparto en estado de gracia. (…)

Seguir leyendo en Ópera Actual, 14-05-19

 

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MADRID, FUNDACIÓN JUAN MARCH

MANUEL GARCÍA, IL FINTO SORDO

Cristina Toledo, Francisco Fernández-Rueda, Damián del Castillo, César San Martín, Carol García, Gerardo Bullón

Piano y dir.: Rubén Fernández Aguirre

Dir. esc.: Paco Azorín

8 de mayo